
Una sociedad del conocimiento se refiere al tipo de sociedad que se necesita para competir y tener éxito frente a los cambios económicos y políticos del mundo moderno. Asimismo, se refiere a la sociedad que está bien educada, y que se basa en el conocimiento de sus ciudadanos para impulsar la innovación, el espíritu empresarial y el dinamismo de su economía.
Aunado a lo dicho, la noción de sociedad del conocimiento surgió hacia finales de los años 90 y es empleada particularmente en medios académicos, como alternativa de algunos a sociedad de la información, actualmente, el termino sociedad de conocimiento es más usado en el mundo, debido a los cambios que sufre el planeta en cuanto a la necesidad de saber y de encontrar explicaciones a muchas cosas que surgen en el universo.
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| Peter Druker |
Es necesario hacer referencia a la sociedad del conocimiento en Latinoamérica, entonces, en el contexto de la explosión de la información en la era actual, se hace necesario reflexionar sobre la producción, organización y difusión de la información producida por y para la comunidad científica y académica de América Latina, en el entendido de que no necesariamente la cantidad de información y tecnología por si mismos generan transformaciones importantes en la sociedad. Latinoamérica consume grandes cantidades de información de los Estados Unidos y Europa, mientras que aquellas regiones consultan, adquieren y difunden muy poca información de la que se produce en esta región geográfica del continente americano, por lo tanto es fundamental tener una discusión entre colegas dedicados al estudio de las ciencias sociales, las ciencias de la información y la bibliotecología sobre la situación de nuestros países a este respecto, ya que para ser parte de la sociedad del conocimiento es necesario valorar el conocimiento que se produce en nuestros países a partir de la información que generamos y consumimos. Aunado a lo dicho, la sociedad del conocimiento en Venezuela, se enmarca al desempeño general de las sociedades actuales, las cuales depende cada vez más de la capacidad para preparar a su gente, de desarrollar sus posibilidades de investigación e innovación y de crear la institucionalidad adecuada para procesar informaciones y conocimientos. Se encuentra, en fin, supeditado en buena medida a la inversión y a la organización de lo que se ha dado en llamar su capital intelectual. Es éste, un hecho que marca definitivamente la época actual y, así mismo, se deben trazar, en una medida cada vez más importante, las correspondientes estrategias y políticas de desarrollo. Venezuela no escapa, desde luego, a la circunstancia mencionada. Su desenvolvimiento se encuentra supeditado de manera relevante del desarrollo de sus capacidades tecnocientífica, a partir del esquema institucional representado por lo que en la literatura sobre el tema se identifica como el sistema nacional de innovación” y dentro del marco general de la llamada sociedad del conocimiento.



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